¿Puede Marruecos derribar a Brasil? Seis claves tácticas que alimentan el sueño de una nueva hazaña mundialista
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¿Puede Marruecos derribar a Brasil? Seis claves tácticas que alimentan el sueño de una nueva hazaña mundialista

El enfrentamiento entre Marruecos y Brasil se perfila como uno de los partidos más atractivos y esperados de la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Aunque la selección brasileña parte como favorita por historia, calidad y experiencia, el combinado marroquí ha demostrado en los últimos años que posee las herramientas necesarias para competir de igual a igual contra cualquier potencia del fútbol mundial.

Desde su histórica clasificación a las semifinales del Mundial de Qatar 2022, Marruecos ha dejado de ser considerado una simple revelación para convertirse en una selección respetada y temida por los grandes equipos internacionales.

Uno de los principales argumentos de los Leones del Atlas sigue siendo su organización defensiva. El equipo ha construido su identidad sobre una estructura táctica compacta, disciplinada y muy difícil de superar, capaz de reducir espacios y obligar a sus rivales a asumir riesgos para generar peligro.

La segunda clave reside en la velocidad de las transiciones ofensivas. Marruecos ha perfeccionado un estilo de juego basado en recuperar el balón y atacar con rapidez, aprovechando cualquier desajuste defensivo del rival para convertir una acción defensiva en una ocasión de gol en cuestión de segundos.

El tercer factor es la calidad individual de varios de sus futbolistas ofensivos. Jugadores como Brahim Díaz, Ismael Saibari y Abde Ezzalzouli aportan creatividad, desequilibrio y capacidad para resolver partidos mediante acciones individuales o combinaciones rápidas.

La cuarta arma táctica tiene nombre propio: Achraf Hakimi. El lateral del Paris Saint-Germain es una de las piezas más importantes del sistema marroquí gracias a su capacidad para influir tanto en defensa como en ataque. Su velocidad y sus constantes incorporaciones por la banda derecha representan una amenaza permanente para cualquier rival.

La quinta ventaja podría estar relacionada con el propio estilo de juego de Brasil. Históricamente, la selección brasileña apuesta por el control del balón y una propuesta ofensiva ambiciosa. Sin embargo, esa filosofía suele dejar espacios que pueden ser aprovechados por equipos especialistas en el contraataque, precisamente uno de los puntos fuertes de Marruecos.

La sexta clave es la profundidad de la plantilla marroquí. En comparación con años anteriores, el equipo cuenta con más alternativas de calidad en prácticamente todas las líneas del campo, ofreciendo al seleccionador mayores recursos para adaptarse a distintos escenarios de partido.

Además, Brasil llega al encuentro con algunas ausencias importantes debido a lesiones. Aunque Carlo Ancelotti dispone de una plantilla repleta de talento, la falta de varios jugadores clave podría limitar algunas de sus opciones tácticas y aumentar las posibilidades de Marruecos.

Pese a que las previsiones favorecen a la Canarinha, Marruecos ha demostrado repetidamente que la disciplina táctica, la confianza colectiva y la eficacia en los momentos decisivos pueden compensar cualquier diferencia de talento individual.

Por ello, el duelo en Nueva Jersey representa mucho más que un simple partido de la fase de grupos. Es una oportunidad para que Marruecos confirme que su histórica actuación en Qatar no fue una excepción, sino el inicio de una nueva etapa en la que puede competir regularmente contra las mayores potencias del fútbol mundial.

Fuente: Prensa británica.

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